Es un sonido el que me baja de la tormenta, Es tu corazón el que me grita, Como si un demonio se adueñara de mi alma, Voy juntando los pedazos, Tratando de armar el sueño. Arrasaré con caminos y desiertos, Buscando los vientos, Melodías de fuego, Cuerdas que suenan hiladas, Corren como la sangre,
Sobre esas venas hechas canción. Sólo quiero escuchar, Se hace invisible el sentimiento. Es el mejor verso para mi locura, La mejor estrofa para mi corazón. Es una ilusión que se agarra de mi alma, Y ya no me quiere soltar. El dolor se entierra, ya no existe. Lavé mi cara con lagrimas, Ahora soy invencible... Me escapo de los silencios, Esos que suelen ser, Los reyes de mi demencia. Me ahogo en ese caudal... Que sangren mis oídos! Si el dolor ya se enterró, Se hicieron pena en el olvido. Suenan y no paran de sonar. Esos valvulares duermen dentro mío.
Dedicado a Siris (gracias por el libro) "no hay mas consuelo, que las palabras y los pensamientos"
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