12/01/2005
Dios de las Espaldas
Este pensamiento no sabe de religiones, solo de realidades y verdad, es por eso que intenta deshilar de la mente, la raíz de nuestro odio y dolor.
Detrás de cada vida duerme el Dios de las Espaldas,
El que da fruto al dolor y la desgracia, el que entierra los deseos, los anhelos.
El que no ve una guerra, no siente la sangre o tal vez nos da la espalda al ver tanta demencia.
El que no se da cuenta cuando un corazón lagrimea de dolor, el que no hace nada para borrar los recuerdos que siempre lastimaron y que nunca dejaron crecer una nueva rama en nuestro Árbol-Corazón.
Se desatan las pérdidas acostumbrándonos a perder y jamás a ganar.
¿Qué se gana con la muerte? Si el cielo solo nos hace llorar, nos devora el alma, no devuelve razón para seguir.
Este Dios, un afortunado en su desgracia, despierta sus ojos, cuando vemos el sol, no sabe del existir o tal vez sí.
Es un Rey sin corazón, que nos ahoga, nos suelta el camino hacia el costado del dolor, este Dios construye su reino y sus ojos en una inmensa espalda... sin corazón.
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